DE VUELTA A LA REALIDAD CON PHOEBE PHILO: CÉLINE.

La semana de la moda se esfumó, y, con ella, muchas expectativas de colecciones valiosas. Ha sido un poco decepcionante y repetitivo, pero de entre tanta paja, podemos aplaudir a Phoebe Philo y su trabajo para Céline.  Congruencia es la palabra correcta para describir lo que hasta ahora es una excelente dirección creativa y la palpable empatía que hay en la relación marca – diseñador – público.

Congruencia porque, a diferencia de Maria Grazia Chiuri para Dior, Philo transmite un mensaje de feminismo a través de sus siluetas, de su patronaje, desde su condición de diseñadora y mujer, de mujer que vive sus ideales. Sin textos fáciles o citas dignas de un post en redes sociales. La maravilla de hacer un planteamiento a través de lo implícito es la especialidad de Céline, especialmente a partir del 2008, cuando Phoebe tomó sus riendas.

Philo describe a sus prendas como sus prendas hacen sentir a la mujer que las usa: con los pies en la tierra, bellas, fuertes y con ideas, siempre inmersas en la vida real. Es la contrapropuesta a la adolescente etérea de Chanel y a la bomba sexual de Versace, no complaciente, funcional y por encima de todo, grande en los detalles sutiles y en su confección compleja.

Con el trench siendo el punto de comienzo e inspirada en su propia experiencia, Phoebe llegó a la conclusión del double trench, ese que parece colgar sólo de los hombros, como una capa,  que resguarda de forma circular, o el power suit con falda drapeada, que parece una rebelión al uniforme que inició siendo exclusivamente masculino. Esta colección fue particularmente positiva e inteligente. Juguetona pero nunca inocente.

Céline es una marca liberadora en lo más profundo de su modus operandi. No se rige por las reglas de la generación, e incluso las desafía. Conserva su obstinado encanto, dando una lección de la escuela del lujo: cree en la gratificación retrasada y el poder físico de su producto. Sabe que su cliente toca y siente para comprar,  por eso se abstiene al mercado digital incluso aunque esto represente una pérdida. ¿Por qué? la Alquimia del lujo no se puede replicar en línea.

Y fue esa misma  libertad con la que Philo se abrió paso en la casa de moda, sin íconos a los cuales rendir homenaje, sin una silueta que emular y con un mantra sencillo;  que la mujer comprenda la importancia de sentirse bien. Y es que el lujo de hoy es sentirse bien. Insisto, congruencia con el presente que vivimos, ese es el legado de Philo para Céline.

 

 

Texto: BRENDA URCID.

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