INNOVACIÓN DESDE LA TRADICIÓN: YORU

El salmón usado en Yoru es curado especialmente.

Podría saltarme la sosa introducción de la típica nota gastronómica hablando de lo mucho que ha crecido la oferta de gastronomía japonesa en la Ciudad, o sobre lo sencillo y elegante que es el local que alberga a Yoru, el nuevo sushi bar de la Roma Norte. Podría pasar de largo todas esas formalidades porque lo más importante de Yoru es su comida: los mejores nigiris que he probado en mucho tiempo, punto. Ésto seguramente se debe a que el lugar cuenta con uno de los pescados más frescos que se pueden encontrar en la ciudad. Creo que eso sería suficiente para visitarlo pero lo cierto es que también es el comienzo de una grata experiencia.

Alain Fainsod, chef propietario de Yoru
MUST: rollo de anguila con foie gras y trufa

Si de entrada sabemos que probaremos comida deliciosa y súper fresca, podemos prestarle atención tranquilamente al resto del concepto. El local es elegante y sencillo, pequeño pero con espacio suficiente para los comensales que diariamente se dan cita para probar lo que ese día propone Alain Fainsod para la comida o la cena. Las cuidadas líneas de madera que conforman la barra y mobiliario contrastan con la sofisticación del breve pero conciso menú. Alain sabe perfectamente las reglas y el rigor necesarios para poder llevar una barra de sushi. El rigor no sólo se limita al chef, sino también a los comensales: si uno decide vivir la experiencia del omakase, lo ideal es comer al ritmo que el chef prepara la comida, sobre todo porque hay platillos (como el delicioso rollo de anguila y aguacate con foie gras y trufa encima) que pueden estropear su sabor si uno tarda en comerlos.

Alain adereza cada nigiri antes de servirlo…
Nigiris delicadamente aderezados.

En el menú hay básicos que se mantienen la mayor parte del tiempo y algunas cosas que Alain improvisa, como la bella ensalada de hojas verdes y hueva de pescado que probé la primera vez que los visité (sí, una ensalda bonita…), o los sashimis de la pesca del día que aquella noche fue de huachinango. Los nigiris ya van salseados por el chef y así se recomienda probarlos, y la verdad es que coincidimos en dicha recomendación. Otro delicado detalle: el wasabi es rallado al momento con un delicado rallados hecho con escamas de tiburón, nada que ver con la burda pasta a la que nos han tenido acostumbrados las cadenas comerciales de la ciudad.

Luego de la cena, Yoru tiene una buena oferta de cerveza y sake para seguir tranquilamente la sobremesa, disfrutando de una de las pocas calles tranquilas que quedan en la Roma Norte. Sin duda Yoru es uno de los lugares donde uno tiene la sensación de que cada peso pagado ha valido la pena: por la comida, por la explosión de sabores, por la experiencia completa, y creo que ese es el mayor logro al que un restaurante puede aspirar.

YORU

Sinaloa 156A, Roma Norte, CDMX

55 8114 8330

Foto: Alberto Meyac

Texto: Sergio Orospe

Comments

comments

Tags from the story
, , , , ,
More from Sergio Orospe

REINVENTANDO LOS CLÁSICOS: REEBOK LEATHER PIPING

Fue en los 80s cuando el Classic Leather de Reebok llegó para...
Read More